BEBIDAS QUE REAVIVAN LA SALUD

Es importante hidratarse no solo cuando el cuerpo lo demanda para apagar la sed y el agua es el líquido más indicado para acometer esta tarea, aunque también podemos complementar su toma con bebidas estimulantes y refrescantes.

Al igual que nos preocupamos por cuidar nuestra línea a partir de dietas que eliminan los carbohidratos de las cenas y recuerdan el consumo de cinco piezas de frutas y verduras diarias, es necesario colocar en nuestra pirámide nutricional y de prioridades alimenticias al líquido elemento. El porcentaje de agua en nuestro cuerpo oscila entre el 40 y el 65%, según el sexo, edad y cantidad de masa muscular de cada persona, y necesita reponerse muy a menudo, ya que perdemos parte de ella a través de la orina y de nuestra actividad continua. Por ello, el consumo diario de los entre uno y medio y dos litros recomendados debe realizarse no solo para apagar la sed, sino también para hidratarnos y mantener firme nuestra salud. Como explica Yolanda Adán, directora técnica de Dietistas y Nutrición, por cada mil kilocalorías que ingerimos, necesitamos un litro de agua, vital a su vez para eliminar toxinas y desechos que se originan en nuestro cuerpo. La sed es un importante mecanismo, aunque no el único, que nos dice cuándo y con qué urgencia necesitamos agua, pero esta sensación va disminuyendo con la edad, lo que puede provocar un peligro de deshidratación en personas mayores, sobre todo, en temporadas de mucho calor. “Debemos generar un hábito de consumo determinado de agua, para lo que nos podemos guiar por una botella o por vasos, de 6 a 8 al día”, recomienda la nutricionista. Las bebidas y refrescos son una buena herramienta de complemento, nunca de sustitución, de la ingesta de agua. Los zumos, además de calmar la sed, nos aportan nutrientes como vitaminas, minerales y antioxidantes esenciales para nuestro cuerpo. Naturales mejor que envasados y con azúcares añadidos, que suponen una pérdida de propiedades y un extra de calorías innecesario para el organismo. Los más aconsejables – pero sin abusar – son los que se elaboran a partir de concentrados que se les añade agua es decir zumo de frutas, los néctares se elaboran a partir de la pulpa de la fruta a la que se le añade agua potable por tanto son menos recomendables ya que su calidad es inferior. Por su parte, los refrescos son bebidas sin valor nutritivo y ricas en azúcar, que son cariogénicas y nos puede conducir al sobrepeso si nos excedemos. Tomados en su versión baja en calorías resultan beneficiosos por su acción estimulante digestiva debido al gas carbónico que contienen, aunque siempre con moderación, ya que descalcifican los huesos y se desaconsejan en personas con cálculos renales. En el caso de bebidas estimulantes como el café, el mate, el té o la cola, su contenido en cafeína estimula la transmisión de los impulsos nerviosos entre neuronas y es útil en personas con hipotensión puntualmente. Pero, por contra, enmascara la fatiga y su abuso puede crear adicción y generar gastritis, arritmia o insomnio. De las bebidas complementarias al agua, una de las  que nos proporciona otros nutrientes como los zumos es la  cerveza, sin embargo recordemos que contiene alcohol. La levadura que se utiliza en su fabricación contiene vitaminas B2, B3, B6, B9 y B12 en cantidades muy pequeñas, además de minerales como calcio, fósforo, magnesio, potasio y cromo oligoelemento, necesario para metabolizar los hidratos de carbono, pero en cantidades muy bajas. En cambio, algunos de los inconvenientes de la cerveza son que irrita la mucosa gástrica, lo que provoca problemas digestivos; que contiene nitrosaminas, tóxicas para el organismo, y que puede desencadenar migrañas en personas con tendencia a padecerlas. En caso de consumirla, Adán recomienda hacerlo sin alcohol para reducir estos riesgos.shutterstock_239216884

OMEGA 3

Por Laura Bellver, Redfarma al Día

Considerado uno de los ácidos grasos esenciales para el organismo, el omega 3 suena familiar para muchos, pero el conocimiento general sobre éste no siempre es acertado. Por ello, en Redfarma al día hemos consultado al dietista y nutricionista Luis Cabañas, coordinador de la comisión de prensa y comunicación del Colegio Oficial de este gremio profesional en la Comunidad Valenciana (CODiNuCoVa). Os invitamos a desgranar junto a él los aspectos más importantes al respecto.


¿Qué es y cuáles son sus principales beneficios? “Hablamos de un ácido que los animales, incluidos los humanos, no podemos sintetizar, sino que llega a nosotros a través de la dieta. Y es fundamental para el desarrollo de funciones corporales básicas”, empieza explicando Cabañas. A su vez, la serie de omega 3 se compone de tres tipos diferentes: el EPA (ácido eicosapentaenoico), el DHA (ácido docosaexaenoico) y el ALA (ácido alfa linolénico). “Entre sus beneficios destaca, por ejemplo, que es un factor cardioprotector, que disminuye el llamado colesterol malo, que ayuda en caso de depresión o de hígado graso y que contribuye al desarrollo cognitivo de los niños. Todo ello, siempre que se tenga un aporte adecuado, claro”, matiza.
¿cómo y en qué cantidad tomarlo? Los frutos secos, el pescado azul – como el atún, las sardinas o la caballa –, los moluscos o el marisco en general son las fuentes naturales más comunes de omega 3. En lo que a dosis se refiere, el profesional entrevistado hace hincapié en que “la dieta no es estática, sino dinámica”, es decir, que no es tan importante el consumo concreto de un día como un balance general. “Saber si se está tomando la cantidad adecuada de omega 3 es tan sencillo como comprobar si en la última semana se ha comido unas tres veces nueces o almendras y una o dos veces pescado azul. Con eso sería suficiente”, ejemplifica.
¿cuánto hay de verdad en…? Los mitos que circulan acerca de cuestiones relacionadas con la nutrición son
numerosos y el omega 3 no es una excepción en este sentido. Suplementos, embarazo y vegetarianismo son aquellos en los que Cabañas pone el acento. En sus palabras: “En materia de suplementos, todo depende de la cantidad con que hayan sido enriquecidos los alimentos. Pero ésta no suele ser mucha a pesar de lo que se anuncia. De hecho, la lucha de la nutrición con el marketing es continua. Como también ocurre en el caso de las embarazadas, porque los beneficios de una suplementación para ellas aún no están probados, pero muchos sanitarios lo recetan por precaución. Asimismo, existe la creencia de que los veganos necesitan una suplementación de omega 3. Sin embargo, incluso los más estrictos toman alimentos que son muy ricos en este ácido graso, como las semillas o el aceite de lino”.