VEGETARIANOS, PERO CON CABEZA

COMIDA

La decisión de “convertirse” al vegetarianismo nunca debe tener su origen en modas temporales y debe respaldarse siempre de la información de un nutricionista que avale nuestro correcto funcionamiento, sobre todo, cuando practicamos deporte, para no dejar de adquirir nutrientes necesarios para mantener una buena salud. Los expertos en la materia recomiendan siempre la denominada dieta mediterránea, que se basa en aumentar el consumo de fruta y de verdura frente al de proteína animal (pescado blanco, carne blanca, huevos y lácteos), de probada eficacia frente a la obesidad, la diabetes o la colesterolemia, entre otras patologías. Aun así encuentran en la alimentación únicamente vegetariana o incluso vegana una serie de beneficios a resaltar como que se ingieren menos calorías, grasas saturadas, colesterol, alimentos preparados y azúcares refinados y que se aumenta el aporte de fibra, grasas insaturadas, vitaminas, minerales y antioxidantes. Por el contrario, el restringir el número de proteínas puede afectar a nuestra masa muscular si no sabemos sustituirlas correctamente por otras de tipo vegetal y se puede llegar a tener carencias nutricionales de algunos minerales, sobre todo, en el caso de las mujeres, que suelen padecer anemia debido a la menstruación. Las legumbres, la soja y sus derivados ayudan a suplir el consumo de proteínas animales; algunas algas como la espirulina aportan hierro, y también existen complementos nutricionales concretos que sirven para evitar faltas alimenticias.

Restaurantes vegetarianos
Aunque actualmente existen muchas ofertas culinarias con las frutas y verduras como base nutritiva, podemos encontrar gran cantidad de restaurantes puramente vegetarianos en la Comunitat Valenciana de lo más interesantes como Ana Eva, Momofuku y La Tastaolletes, en Valencia; L’Amanida, La Judería y Corpore Sano, en Castellón, y Biomenu, L’Indret y Vegan Point, en Alicante.

Cabello, labios y ¡ojo con la temperatura!

La farmacéutica María José Montoro, propietaria de una botica en Valencia, recuerda que hay hábitos saludables que se deben incorporar a la rutina en esta época del año. Son prácticas fáciles de aplicar, pero tremendamente importantes.

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¿Qué es un golpe de calor y cómo combatirlo? Se trata de un cambio brusco de temperatura corporal. Hay que cubrirse con sombrero y no exponerse al sol las horas de mayor calor. Precisamente, las horas centrales del día son las menos indicadas para dar paseos y realizar ejercicio físico violento. Otra recomendación es intentar evitar las comidas copiosas.

¿Por qué es tan importante hidratarse? Dadas las elevadas temperaturas, el organismo pierde mucha más agua. Por eso es muy importante beber un litro y medio de agua diario. Además, se recomienda que la alimentación sea más rica en vegetales y frutas de temporada. Al hidratarnos, podemos evitar sufrir mareos, sequedad de boca, piel más sensible y rugosa.

¿Hay que proteger el cabello? El pelo también se deshidrata y se decolora, pues el sol puede dañar la estructura del cabello. Es interesante el uso de serums y champús que contienen protección solar. Además, un método sencillo para el cuidado del cabello pasa por llevar sombreros, pues dan frescor a la cabeza y ejercen de pantalla.

¿Qué hay de la protección labial? Es importantísima. Es la zona mucosa de la cara que está muy expuesta y se puede agrietar. Por eso, hay que utilizar cremas labiales con protección solar. Cuando una persona está expuesta muchas horas al sol, la pantalla solar pierde su poder de protección y se ha de reponer la crema. Llevarla siempre a mano no está de más. ¡Ojo! No confundir con el cacao labial, cuya su misión es hidratar, pero no protege contra el sol.

¿Qué hacer tras la exposición solar? El after sun se aconseja especialmente en casos en los que la piel ha sido agredida por una excesiva exposición solar. Pero no hay que olvidar seguir utilizando las cremas hidratantes adecuadas al tipo de piel de la persona. Se sufre pérdida de agua en la piel y estos productos ayudan a restablecer el equilibrio hídrico. Es esencial tomar precauciones con los bebés y los niños pequeños. A ellos hay que ponerles continuamente crema solar específica y aplicarla siempre tras un baño en el mar o la piscina. Tras la exposición solar, por supuesto, se les debe aplicar crema hidratante.