ENVEJECIMIENTO DE LA PIEL

¿Qué es exactamente el envejecimiento de la piel?

Cuando hablamos de envejecimiento de la piel nos estamos refiriendo a la pérdida de cualidades como la hidratación, la pérdida de elasticidad y el brillo que caracteriza a las pieles jóvenes.

La pérdida de estas propiedades hace que la piel luzca menos bonita y sobre todo menos sana con el riesgo que esto conlleva.

¿Qué causa el envejecimiento?

Como en todo, no hay una única respuesta en este tema. Muchos son los factores implicados en el envejecimiento y algunos de ellos pueden sumarse para hacer más notable el resultado.

Podemos considerar estos motivos como los básicos:

  • Genéticos: Cada piel es diferente y cada una responde de distinta manera al paso del tiempo. Pieles con capas dérmicas más estrechas serán más vulnerables al paso del tiempo. Regeneraciones celulares lentas provocarán así mismo una pérdida de reacción ante el envejecimiento.
  • Ambientales: La exposición prolongada a factores externos agresivos como son las radiaciones ultravioletas del sol, viento o agentes químicos harán que disminuya la capacidad dérmica de regeneración. Quemaduras solares o de agentes químicos destruyen las células o las dañan de forma irreparable favoreciendo los procesos de envejecimiento.
  • Alimentarios: Dietas pobres en vitaminas, proteínas y minerales necesarios para la piel como las vitaminas A, E y C. Harán que la piel no disponga de armas en la lucha contra el tiempo.
  • Anímicos: El estrés provocado por el día a día debilita nuestras defensas naturales a las agresiones exteriores. Enfermamos más y durante más tiempo y esto se ve reflejado también en nuestra piel, auténtico espejo que muestra nuestro estado de ánimo.

¿Qué puedo hacer?

Según sea la causa así será la solución. Como generales podríamos comentar que es necesaria una hidratación de la piel. No solo de cremas vive nuestra piel. La ingesta de agua diariamente favorecerá que nuestra piel se mantenga hidratada.

  • Comidas ligeras con gran cantidad de agua (verduras), de oligoelementos (pescados) harán que nuestra piel se mantenga fuerte y sana.
  • Olvidarnos del tabaco y del alcohol, verdaderos favorecedores de la presencia de radicales libres enemigos declarados de nuestra piel.
  • Jabones y cremas hipoalergénicos y de ph neutro que no dañen nuestra piel con sus fórmulas abrasivas evitando la disminución de las distintas capas dérmicas.
  • Favorecer la irrigación sanguínea de la piel. Esto se puede conseguir con ejercicio físico de forma habitual. Este ejercicio no tiene porque ser extenuante ni intenso. Ejercicio físico moderado como caminar al trabajo, subir escaleras para llegar a casa etc.…
  • También la sauna y el baño turco producen un efecto vaso dilatador que hace que llegue más sangre a las distintas capas de la dermis. Abren los poros con lo cual su limpieza es más fácil.
  • Vestimenta adecuada: Se debe tener mucho cuidado con aquellas prendas de fibras sintéticas que no permiten la evacuación del sudor, que rozan contra la piel de forma continua y peligrosa. Los tejidos de fibras naturales como lino, algodón, sedas, lanas… son los mejores para la vestimenta del día a día.
  • Limitar la exposición a radiaciones solares y protegerse adecuadamente de ellas usando cremas de factor de protección adecuados a nuestro tipo de piel. Evitar en cualquier caso la exposición a estos elementos en los momentos de mayor intensidad como pueden ser las horas cercanas al mediodía cuando el sol es más implacable. En definitiva, cuidar de nuestra piel en verano y en invierno.
  • Cuidado con los solariums y su estado de conservación. Se deben seguir de forma escrupulosa las recomendaciones médicas que indican que no se deben dar muchas sesiones de solarium seguidas. Las lámparas de la máquina se deben cambiar cuando han cumplido el ciclo indicado por el fabricante y no prolongar su uso. Exige su cumplimiento. También en el solarium debes usar factores de protección. Aunque se filtran los rayos más negativos no deja de ser una agresión a la piel el hacer reaccionar a la melanina para conseguir ese tono moreno que deseas.

¿Qué cosméticos debo usar?

  • Aquellos que favorezcan la hidratación y regeneración celular.
  • Evita las bases de maquillaje que no dejan respirar a tu piel y no duermas maquillada. Es necesario limpiar bien la zona que has maquillado con algún tónico.
  • Usar jabones poco agresivos o mejor si no lo son. Que tengan un factor de ph neutro para nuestra piel (sobre el 5).
  • Deja descansar la piel de maquillaje siempre que puedas. Te lo agradecerá.
  • Hay cremas especiales para labios, para contorno de ojos, para pieles secas y grasas. Acércate a tu profesional farmacéutico para que te haga un diagnóstico de tu tipo de piel y que te recomiende los productos que mejor se adapten a ti.